Carla tiene hormigas en la alacena,
hay muchas hojas secas en el patio de atrás...
Bebo un vaso... y voy a buscarte.
Al adentrar la sábana, con mi linterna, te veo desnuda..
Carla, tu cuerpo es exquisito...
Cogerte es algo tal
que mi cerebro se acalambra con sólo rozarte,
escucharte gemir
es una ovación hacia mi cumplido
y lamerte al final, hasta llegar al ombligo,
es emocionante;
más verte después sonriendo,
como ángel con ojos cerrados,
es un desenlace encantador...
Te mordería los labios otra vez pero debo irme,
espero a que me despidas con un beso eléctrico,
sumando nuestras lenguas dulces bailando nada.
Hasta mañana,
debo encontrarme conmigo en la estación del tren
Estoy llegando tarde.